García Linera asegura que es necesario leer a Marx porque es un profeta de las crisis

PRENSA VICEPRESIDENCIA/La Paz.- El vicepresidente del Estado, Álvaro García Linera, afirmó, esta noche, que en la actualidad es necesario leer a Marx porque es un profeta de las crisis, esto en la presentación de la revista número 277 “Nueva sociedad. Volver a Marx 200 años después”, que se desarrolló en el hall de la Vicepresidencia del Estado, en la que también participó el periodista argentino Pablo Stefanoni.
“¿Por qué Marx nuevamente? Porque, en cierta medida, Marx es un profeta de la crisis, nos habla de las crisis económicas, de las de acumulación, de las de la tasa de ganancias, de las crisis y transiciones tecnológicas, del régimen ambiental, del régimen laboral; Marx armó un aparato lógico, complejo y fuerte para explicar la tendencia recurrente de la sociedad moderna a las crisis”, señaló la autoridad nacional.
  
Asimismo, indicó que Marx tiene un aparato conceptual muy potente para entender problemas contemporáneos, “pero tiene que ser con un marxismo capaz de dialogar, de rebatir, de robar, de absorber, de subsumir, de rechazar el conjunto de conocimiento humano en distintas áreas, es decir, no está en Marx la respuesta al mundo, está en la forma de proceder de Marx la posibilidad de encontrar respuestas de lo que pasa en el mundo”, cuyas categorías deben enriquecerse, agregó.
García Linera comentó cómo en los años 60 y 70, del siglo pasado, existía una fuerte presencia del marxismo en la academia, en las reflexiones, en los debates, en el mundo sindical y cómo en los años 80 y 90 se vivió un repliegue que llevó a los marxistas más conocidos a dar cátedras en algunas universidades y cuando las referencias en el mundo sindical y político eran cada vez más marginales porque estaban de moda categorías como libre mercado, globalización, management e ideas fuerza que dominaban el mundo.
  
Pero, en los años 2000 empezó a resurgir el debate sobre Marx en la academia y en lo político, aunque es un regreso a Marx de forma distinta, “ya que es un Marx de las crisis, de las luchas, de las incertidumbres, de las contradicciones; los límites de la sociedad moderna (…) y dice que el capitalismo es un régimen contingente, con problemas y finito”, enfatizó.
Posteriormente, el mandatario de Estado destacó el contenido de la revista “Nueva Sociedad. Volver a Marx 200 años después” ya que proporciona una panorámica general de los distintos debates que se dan en la actualidad, por ejemplo, calificó de una mirada totalizante al trabajo de Horacio Tarcus, quien brinda una posición del marxismo contemporáneo como muy académico y que tiene una relación débil con los partidos políticos o los movimientos sociales.
También se refirió al artículo de Roberto Lampa y Martín Abeles, quienes presentan, rápidamente, las corrientes económicas del siglo XX y una corriente económica política marxista contemporánea que es de los regulacionistas, cuyos representantes explican cómo se ha transformado la economía capitalista en términos de su estructura laboral; junto a esta se encuentra la escuela marxista social de acumulación que introduce los requisitos institucionales que satisfacen la acumulación, analiza las relaciones Estado-economía, capital-trabajo, capital-capital y economía-biología y recomendó leer a otros autores actuales que hablan de la economía marxista.
  
De igual manera, resaltó el texto de Enzo Traverso respecto a la historia del marxismo y en el que plantea formas de salir del tiempo de la derrota; también el de Daniel Luban, quien intenta hacer una lectura republicana de Marx como ausencia de dominación.
Asimismo, destacó el trabajo de Tiziana Terranova, en el que habla del uso de algoritmos y Marx, ya que en la actualidad gran parte de las actividades de la vida cotidiana son analizadas con los mismos, lo que da una potencia de gobierno posnacional; también resaltó el de Razmig Keucheyan, quien indaga respecto a las posibilidades de la existencia de un marxismo ecológico, y presenta la hipótesis: “Si quisiéramos imitar el consumo norteamericano, todos los seres humanos, necesitaríamos cuatro planetas tierra, es imposible; por lo que hay que comenzar a definir necesidades vitales y no vitales, cuáles son esas quién las define es un gran debate”, reflexionó.
“El marxismo tiene una gran veta para trabajar en esta lógica de un marxismo ecológico que responda a esta preocupación, a esta crisis”, complementó el mandatario de Estado.
Por su parte, Pablo Stefanoni señaló que hoy se puede volver a pensar en un Marx de otro modo, con otras sensibilidades y desde otras realidades; claro que es un Marx más alejado de las revoluciones como se las había hecho en antaño.

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