Cardenal Ticona admite que la nueva Casa del Pueblo es una muestra del desarrollo que alcanzó Bolivia

La Paz, (ABI).- El designado cardenal boliviano Toribio Ticona, ha reconocido que La Casa del Pueblo, edificio en construcción donde se instalará el Ejecutivo, en La Paz, forma parte del progreso en que se ha embarcado Bolivia en los últimos lustros y, lo mismo, la obra social del presidente Evo Morales en pro de los pobres.
La construcción de una nueva sede del gobierno de Bolivia, enclavada en el corazón de La Paz, detrás del dieciochesco Palacio Quemado, pequeño para las expansiones recientes del Estado boliviano, “tiene 2 razones: una, por el desarrollo y progreso de nuestra patria Bolivia”, dijo el octogenario sacerdote católico, primer indígena campesino de Bolivia en ascender a la alta Curia vaticana, entrevistado el exclusiva por un periodista del periódico estatal Cambio.
La casona presidencial de La Paz fue quemada en una de las tantas revueltas de la hasta 2006 accidentada política criolla, el 25 de mayo de 1875, durante la segunda administración del presidente Tomás Frías.
Primariamente erguido entre 1558 y 1568 con fondos del Virreynato de Lima, como edifico del Ayuntamiento de La Paz, el Palacio, que desde julio que viene pasará a formar parte de la saga de museos de La Paz, sirvió de sede de gobierno de Bolivia entre 1885 y julio de este año, cuando será inaugurado.
La Casa del Pueblo, de 29 plantas, ha sido objeto de agrias críticas de la oposición a Morales, primero por sus características arquitectónicas y, después, por la cuantía de los fondos del erario público que se invirtieron en su construcción, unos 30 millones de dólares.
Ticona, que será formalmente nombrado por el papa Francisco como parte del Colegio Cardenalicio, a finales de junio por la Iglesia de San Pedro, consideró, asimismo, justo reconocer la obra de la administración Morales en los últimos 13 años en que 3 millones de bolivianos, pobres entre pobres,  salieron de la depauperación y hasta pasaron a engrosar una emergente clase media.
“Hay que reconocer las viviendas y muchas cosas que nadie antes hacía (él) está haciendo. Seríamos ciegos para decir “no hace nada él se está aprovechando”” del cargo en beneficio particular a o de grupo, dijo en declaraciones al diario estatal.
Ticona, segundo cardenal nacido en Bolivia junto a su predecesor Julio Terrazas, nombrado  en 2001 durante el pontificado de Karol Wojtila (Juan Pablo II) en 2001, enfatizó asimismo que Morales ha hecho por los pobres más que nunca en la historia de casi 200 años de este país andino amazónico, de población mayoritariamente indígena campesina.
“Evo hace cosas para los pobres, por qué tengo que atacarlo”, se preguntó.
Ticona dijo que pese a la amistad de antigua data que mantiene con Morales, tentará una relación generosa entre Estado y la Iglesia de San Pedro.
“Podemos entre Estado-Iglesia acercarnos, dialogar juntos. En cosas que nos unen nos ayudaremos, trabajaremos. En cosas que nos separan nos respetaremos”, anticipó.

CARDENAL: LA CASA GRANDE DEL PUEBLO MUESTRA EL DESARROLLO QUE ALCANZÓ BOLIVIA

El recién nombrado Cardenal del país recibió a Cambio.

DIARIO CAMBIO/LAPAZ.- Uno de los ambientes del Centro Nacional de Formación Integral (Cenafi), a dos cuadras de la plaza Murillo, fue el lugar elegido por el cardenal Toribio Ticona Porco para conceder a Cambio unos minutos de su tiempo en medio de su ajetreada agenda.

No medió ningún protocolo. El padre Toribio ingresó a la habitación, escogió la silla que estaba ubicada cerca de la ventana, por donde tímidamente se deslizaban los rayos del sol, y tomó asiento.

“Estoy listo”, dijo con una voz firme y serena.

Confesó que está cansado por el ajetreo al que le llevó la designación de Cardenal y por las innumerables entrevistas que concedió a los medios de comunicación.

Guarda un entrañable cariño al papa Francisco (Jorge Mario Bergoglio), a quien considera un amigo, al que conoció en Buenos Aires, Argentina, mientras evangelizaba.

Agradeció a Dios por su designación, que se formalizará en el concilio del 29 de junio en el Vaticano, y aseguró que tendrá la fortaleza de cumplir con el designio de Dios a pesar de la enfermedad que padece (Parkinson).

Pasaron dos semanas desde que se conoció su designación como Cardenal de Bolivia, ¿todavía no se lo cree?

Todavía no creo que sea Cardenal. Ha sido una gran sorpresa, y le repito de conciencia que no soy el hombre indicado porque soy de extracción campesina, soy minero, pobre, humilde y sencillo, quizá haya mejores obispos, como Sergio (Gualberti), monseñor Edmundo (Abastoflor) de aquí (La Paz) y otros obispos.

Estoy enfermo, por eso digo, tienen un Cardenal para cuidar y no uno para que sirva y cuide a la gente.

También ha salido un artículo donde dicen que el santo padre estaría ordenando a un Cardenal inmoral, que es mentira. Sospecho de alguna persona pagada para hacerme daño, pero eso no me hace mella.

También se acerca el congreso en Santa Cruz de la Sierra, seguramente como Cardenal tengo que asistir. Nunca he buscado la ostentación y la vanidad.

El papa Francisco tomó una buena determinación porque, como dijo el presidente Evo Morales, eligió a una persona del pueblo. ¿Qué dice usted?

Tengo nomás que obedecer.

¿Por qué dice que no es el elegido si es representante del pueblo?

Eso sí, estoy con el pueblo porque los pobres, campesinos y mineros son de nuestra raza y cultura, por eso digo que tengo que seguir a pesar de la enfermedad que tengo (Parkinson), estamos para no defraudar la confianza del santo padre.

Usted dijo que es muy amigo del presidente Evo Morales, ¿nos puede contar un poco de esa amistad?

Cuando estaba de sacerdote todavía en Siglo XX y se produjo la Marcha por la Vida (en agosto de 1986), vine en defensa de la democracia.

Participé en varias marchas y también estuve cuando Gonzalo Sánchez de Lozada se fue del país (2003).

Como soy de extracción campesina apoyaré siempre a los pobres. Si el presidente Evo hace cosas para los pobres, ¿por qué tengo que atacarlo?, pero si se excede y ataca a la jerarquía eclesiástica tengo que decirle que está mal.

Pero entre Estado e Iglesia podemos acercarnos para dialogar y trabajar juntos porque nuestro servicio y trabajo no es para beneficio personal, sino que tenemos la gran responsabilidad para con nuestros hermanos los bolivianos, sin discriminar a nadie.

¿El Presidente dijo que lo acompañaría a Roma en el próximo consistorio?

Me lo pidió cuando vino a visitarme, yo le acepté como a cualquier cristiano. Además, el papa Francisco es amigo y conoce al Presidente, varias veces ha ido al Vaticano, más que yo.

No es un acto oficial, es un acto litúrgico, no compromete nada, ni el Papa observará esa visita. Será un ritual porque sobre todo el Cardenal es un cargo honorífico.

Pero será importante ver al representante de la Iglesia en Bolivia y al Presidente juntos…

Hay cosas que nos unen, trabajaremos y nos ayudaremos, pero en cosas que nos separan nos respetaremos.

¿Hay diferencias entre lo que plantea el Gobierno y la Iglesia?

Primero, el Presidente es gente de nuestra raza, de alguna forma ayuda porque yo ayudé en sus marchas de Patacamaya. Es mi gran amigo (Evo Morales), me ha dicho: ‘en lo social te voy a ayudar’, no a mí, sino a nuestros hermanos bolivianos, los pobres, pero también hay que reconocer las viviendas y muchas cosas que antes no hacían, él está haciendo. Seríamos ciegos para decir que se está aprovechando.

Ahora le censuran el edificio, la Casa del Pueblo, bueno, no creo que sea su deseo, pero eso tiene dos razones, uno por el desarrollo y progreso de nuestra patria Bolivia como edificio y muestra el desarrollo que alcanzó nuestro país.

Vivo en lo más humilde posible, me gusta y me siento feliz. Ya me han dicho que tengo que irme al seminario, donde me van a dar la comodidad para recibir a la gente, pero no, sigo recibiendo aquí a los visitantes, en mi hogar. Soy muy consecuente con mi convicción personal.

¿Qué se debe hacer por Bolivia?

Buscar en primer lugar la unidad entre Iglesia y Estado, seguramente entre ambos nos hemos ofendido, pero para eso está Dios misericordioso y la reconciliación, además de que nunca debemos olvidar que somos pecadores, nos equivocamos, ofendemos a Dios y nos ofendemos, pero siempre está detrás la reconciliación, el perdón, el entendimiento y el trabajo mancomunado.

Siempre repetiré que haya un cambio, no solamente de mente o palabra, sino de hechos. Entonces veremos los frutos y el avance, pero si sólo hablamos o pensamos una cosa y hacemos otra es hipocresía. Hay que cuidar eso y por eso creo que el trabajo será duro.

Pero mucha gente envidiosa no deja.

Si haces bien, te atacan; haces mal, te atacan, y al final tienes que seguir tu conciencia, a la libertad que Dios te da porque Dios respeta nuestra libertad, por eso nos dice: si tú quieres ser mi discípulo, si tú crees en mí y quieres ser mi amigo, cumple estas normas, si no cumples, Satanás o el mal que hay en el mundo insta a los hombres a hacer daño.

¿Algún mensaje al pueblo boliviano?

Queridos hermanos, aymaras, quechuas, guaraníes, mineros y profesionales, el que les habla es un hermano más de ustedes, agradecer a Dios y a mi amigo el papa Francisco, estoy nombrado solamente para ser Cardenal. Les pido a cada uno de ustedes no cosas materiales, sino que se acerquen a Dios, que oren, que recen por mí para ser verdadero discípulo de Jesús y llevar el evangelio de la alegría a todos.

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