Cochabamba: Río Taquiña se desborda y cubre con mazamorra casas y calles de Tiquipaya

Cochabamba, 6 feb (ABI).- El desborde del río Taquiña provocó que cientos de toneladas de mazamorra y agua cubran las calles y viviendas de varias manzanas del municipio de Tiquipaya en la central Cochabamba, informó el martes por la noche el subcomandante departamental de la Policía, Raúl Grandy.

“Se ha desbordado una parte del río Taquiña (…) Son varias manzanas que han sido afectadas”, manifestó a la ABI.

Según Grandy, el río rebalsó cerca de las 17 h00 tras una copiosa lluvia caída en la región lo que provocó la acumulación de mazamorra en varios sectores del afluente.

Detalló que el desborde del río Taquiña afectó a decenas de casas de los barrios Linde, Cruce Taquiña, Villa Belén y Chilimarca, entre otras, y cubrió toda una cancha de fútbol.

Manifestó que el rebalse no provocó la pérdida de vidas humanas, pero sí hubo seis personas rescatadas que quedaron rodeadas por la mazamorra y el agua.

“No estaban heridas afortunadamente”, manifestó.

Acotó que un comando de atención de emergencias fue instalado en unos de los barrios afectados y se desplegó decenas de uniformados a cerrar las calles inundadas para evitar la circulación vehicular.

Por su parte el gobernador de Cochabamba, Iván Canelas, explicó que personal de la Unidad de Gestión de Riesgos, la Unidad de Bomberos “Nataniel Aguirre” y el SAR-Bolivia ayudan a limpiar las calles, socorrer a las familias con casas inundadas y construir muros de contención por los sectores con desbordes.

“Hay algunas casas que han sido afectadas, se habla de casas que se han derrumbado, no tenemos aún un informe oficial de personas que habrían muerto, no queremos especular sobre ello, de manera que estamos trabajando ahora intensamente”, detalló. 

Anunció que a primeras horas de la mañana del miércoles se realizará un sobrevuelo para evaluar los daños y dijo que Defensa Civil también acudirá al auxilio de las familias afectadas.  

Un grupo de vecinos relató, por su lado, que un puente que estaba por el río Taquiña fue arrastrado por la mazamorra y las aguas desbordadas, así como varias casas.

Mazamorra sepulta viviendas y hay personas desaparecidas

  • Vecinos observan el río de lodo que arrastró todo tipo de objetos a largo de una de las vías afectadas, anoche en Tiquipaya. El desastre movilizó a todas las instituciones. | Carlos López

LOS TIEMPOS.- De forma intempestiva, olas de lodo y agua invadieron ayer las calles de Tiquipaya. Según los recuentos preliminares del desastre que ocasionó una mazamorra en el río Taquiña, existen dos personas desaparecidas, un fallecido (dato extraoficial), 10 viviendas totalmente destruidas y otras 20 afectadas.

Ayer en la tarde, el pánico se apoderó de las familias de las zonas de Villa Belén, Taquiña y Chilimarca, cuando el lodo se llevó todo a su paso.

Equipos de rescate de la unidad de Bomberos de la Policía y el SAR Bolivia llegaron a la zona casi una hora después, atendiendo el llamado desesperado de las personas que viven en el sector.

El número exacto de familias y viviendas afectadas aún no se conoce de manera oficial, puesto que los equipos de rescate y todo el personal desplegado en las zonas de riesgo no pudieron continuar con los trabajos debido a la poca visibilidad.

Según el reporte preliminar del gobernador Iván Canelas, 10 casas quedaron totalmente destruidas. Solicitó ayuda y equipos pesados a todos los municipios por la magnitud del desastre. Actualmente se evalúa una declaratoria de emergencia en el municipio.

El Comando Departamental de la Policía ordenó el acuartelamiento de los uniformados de todas las unidades por si ocurre algo extraordinario y para colaborar con las labores de rescate.

En tanto, el director del hospital de Tiquipaya, Carlos Villavicencio, informó que hasta las 23:00 se atendió a siete personas heridas, una de ellas de gravedad. Hasta ese momento, al centro de salud no llegaron personas fallecidas, pero sus cinco ambulancias estaban desplazadas en las zonas de emergencia.

Las familias desesperadas subieron a los techos intentando salvar algunas pertenecías. Otras vieron cómo llegaba el agua y corrieron por las calles envueltas en pánico. El problema se originó en la zona de Villa Belén, cerca al parque Tunari. La huella de desborde del río Taquiña comenzó en Villa Satélite. Sin embargo, la mazamorra llegó hasta la zona de linde y el agua se extendió hasta el mercado 10 de Febrero.

El subalcalde del Distrito 5 del municipio de Tiquipaya, Gustavo Vargas, informó que las zonas de Villa Belén, Taquiña, Juventud Chilimarca, Chilimarca, Satélite y Trojes son las más afectadas.

“De la tranca de Tiquipaya cinco cuadras arriba, el desborde del río Taquiña afectó a varias casas. Estamos solicitando ayuda de todos los municipios y de la Gobernación para que nos ayuden a rescatar a las personas que se encuentran en los sectores aislados”, manifestó con lágrimas en los ojos.

Explicó que presuntamente la mazamorra se originó por fallas en el dique de la represa de la fábrica Taquiña, producto de las lluvias de los últimos días.

“Justo nosotros teníamos una reunión de distrito, estábamos esperando a los dirigentes cuando escuchamos un fuerte estruendo, salimos y vimos cómo llegaban olas y olas de lodazal”, relató la autoridad.

El alcalde de Tiquipaya, Juan Carlos Angulo, realizó un recorrido por los sectores más afectados para ver la magnitud del desastre. “Es una situación inesperada que se nos ha venido, parece que se ha desbordado todo un río de ahí arriba, eso nos han informado desde las alturas”, expresó.

VERSIONES

“No puede ser que nadie nos venga a ayudar. Ni una tableta me dieron en el hospital y no me dejaron buscar a mi hijo. Quiero que me digan dónde está”. Madre de niño desaparecido

“Pedimos a la gente que busque otro lugar para pernoctar, porque el río aún puede seguir subiendo y es un riesgo que se queden en el lugar”. Ramiro Mercado. Defensa Civil

“Quiero comunicarme con mis hijos que están al otro lado del lodo y el agua, pero no contestan sus celulares, están apagados, estoy desesperada”. Madre de familia. Zona Taquiña

“Todo está rodeado de lama. Se lo ha llevado paredes postes, este poste se está moviendo. Una persona pasa el río pero al otro lado la situación esta igual”. Sandra Vargas. Vecina de la zona Taquiña

 

FALTA DE EQUIPAMIENTO

Los equipos de rescate no cuentan con los artefactos necesarios para trabajar en este tipo de contingencias.

La energía eléctrica se cortó completamente, dejando las zonas afectadas en penumbras.

Esta situación desnudó la falta de equipamiento en las diferentes unidades de recate, Bomberos y el SAR Fab, que no contaban ni siquiera con lámparas ni herramientas, entre otros artefactos imprescindibles para realizar el trabajo de búsqueda y rescate de personas.

Familias envueltas en pánico buscan sobrevivientes entre los escombros

 

  • Las familias esperan para ser rescatadas por los equipos de emergencia en la zona de Linde. | Carlos López
  • Rescatistas realizan cadenas humanas para desalojar a las personas afectadas. | Carlos López
LOS TIEMPOS.-  “Me han rescatado a mí, pero nadie busca a mi hijo. No hay mi niño”, gritaba desesperada una mujer que volvió a su casa del hospital para buscar a su hijo de nueve años que está desaparecido en la zona de Villa Satélite. En el lugar, Defensa Civil también buscaba a un hombre adulto que quedó atrapado en la planta baja de su vivienda.

Al menos 20 casas de hasta tres pisos de altura quedaron completamente sepultadas bajo el lodo, en el Distrito 5 de Tiquipaya. La mazamorra bajó por el caudal del río Taquiña desde Villa Belén, sobre la cota 2.750 del parque Tunari al promediar las 18:30, relataron los vecinos.

Según el informe del comandante de Defensa Civil, Ramiro Mercado, se rescató a dos personas y al menos dos —un niño de nueve años y un adulto— estaban desaparecidos.

La madre desesperada no quería dejar su vivienda hasta no encontrar a su hijo. Las habitaciones estaban sumergidas en lodo y no había luz. La mujer gritaba desesperada y lloraba reclamando ayuda.

“Me sacaron y me llevaron a un hospital a la fuerza. No me dieron siquiera una tableta, sólo me decían que me calme, pero cómo me podía calmar si mi hijo estaba atrapado. Llegué y nadie lo buscaba, nadie me ayuda, dónde están las autoridades”, gritaba con desesperación.

Por su parte, Mercado explicó: “Logramos rescatar a una señora de una de las casas. La llevamos al hospital, pero su hijo de nueve años quedó atrapado. También rescatamos a otra señora que estaba en el segundo piso de su casa con el lodo hasta la cintura”.

Siguió: “Nos dice que su esposo estaba en la planta baja. Ingresamos, pero todo estaba lleno de lodo. Creemos que ambos están ya sin vida”.

Pese a los intentos para continuar la búsqueda, el agua que seguía llegando humedecía el lodo y volvía la zona inestable. A esto se suma que en constantes oportunidades la gente gritaba “agua, llega el agua” y corrían con desesperación, generando un ambiente de mayor dificultad.

A los diferentes puntos de afectación llegaron ambulancias de hospitales de toda la zona, también de Quillacollo, en busca de heridos. Se estima que hay más gente atrapada en las viviendas, pero faltaban condiciones para seguir con el rescate, pues no se tenían linternas, herramientas, ni equipos.

HUBO VARIAS FUGAS DE GAS Y CORTES DE LUZ

La mazamorra también se llevó los postes de luz, dejando en penumbras toda la zona, dificultando aún más las tareas de rescate. Además, se tuvieron fugas de gas en algunas viviendas.

Vecinos exigían la presencia de la Empresa de Luz y Fuerza de Cochabamba (Elfec) para brindar energía a la zona, pues los rescatistas ni siquiera contaban con una linterna. Asimismo, se llamó en numerosas ocasiones a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para que corten el suministro de gas, pero en más de dos horas el problema no se resolvió.

El olor a gas se podía sentir por las calles y también generaba preocupación en la gente. “Esto es muy peligroso, si se nos ocurre prender un fósforo nos quemamos todos”, manifestó una vecina con preocupación.

Por su parte, Defensa Civil intentaba evacuar a la gente, pero la mayoría sólo se quedaba en la puerta. Mientras, otras personas intentaban sacar todo lo posible de sus viviendas o lo subían al techo, donde se quedaban observando lo que ocurría.

Asimismo, la fuerza con la que corría el agua se podía escuchar incluso a 200 metros. Pese a ello, muchas personas se acercaban a observar el paso del agua a las orillas.

Las autoridades piden a la población que acuda a la zona, que evite acercarse al agua, pues por el momento el curso es peligroso. “Es una mazamorra muy grande y peligrosa que está bajando desde las alturas”, señaló el responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación (UGR), Óscar Soriano.

OPINIÓN

Ramiro Mercado. Defensa Civil

No pudimos seguir con el rescate

No pudimos seguir con el rescate, porque abrimos huecos y el lodo siguió entrando y ponía en riesgo vidas. No se puede entrar más, porque está llegando más agua. Sería solamente arriesgar vidas.

Vamos a esperar hasta mañana. Creemos que el niño ya debe estar sin vida, porque ya lleva entre dos a tres horas bajo el lodo. Por ahora no podemos confirmar ningún fallecimiento.

Pero también hay otro señor que estaba en la planta baja de una vivienda. Hemos ido a la vivienda y gritamos, pero nadie nos respondía y todo estaba bajo el lodo. A esta hora ya no podemos seguir trabajando, porque es muy peligroso. La mazamorra hace un momento ha cedido.

Además, se están debilitando algunas casas. Hay pilares que se están doblando. Entonces, se espera que en cualquier momento colapsen.

Vamos a seguir acá para ver qué podemos hacer para ayudar. En los lugares donde se pueda ingresar para sacar a la gente. Ahora estamos coordinando con los pobladores del lugar para que evacúen y vayan a pernoctar a otros lugares.

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